tanto vivir y solo era una espera

t a n t o v i v i r y s o l o e r a u n a e s p e r a

18 oct 2010

Reírse de todo

No son pocas las ocasiones en las que se abre el debate sobre si la comedia debe o no debe reírse de todo.

Por un lado, los hay exaltados protectores del respeto hacia ciertos temas, como la religión, la política o según qué oscuro rincón de la sexualidad. Temen que hacer comedia de ello pueda banalizarlo. Por otro lado, los que más allá de buscar la simple destrucción, quieren que el humor cumpla su destino terapéutico. La polémica está servida.

Voy notando que detrás de un cómico que trata sin pudores temas incómodos provoca un efecto catártico en el espectador que me recuerda al origen de la tragedia griega. El auditorio no queda indiferente. Jodorowski tenía razón: el arte que no cura no es arte.

De igual modo, se va viendo cómo detrás de una actitud de indignación hacia ciertos temas hay una clara búsqueda del ansiado protagonismo, una muestra irreverente del derecho a opinar a toda costa, unas carencias cognitivas desalentadas por el "miedo a lo desconocido". O la rabia lógica del que se sabe tocado; y hundido.

Toda realidad es susceptible del zarpazo, a veces mortal, de la comedia. Cualquier principio, vivencia o reflexión está expuesta al irreverente y corrosivo elixir de la mofa. De todo puede uno partirse el culo.

Y quien se pica, ajos come.


5 oct 2010

Octubre

Sin saber llegar, hemos llegado a octubre, que sólo es un mes y sólo es un otoño, una hoja que cae, un sol que titubea. "Nadie podría juntar las hojas de un otoño", dijo aquel, y yo lo que digo es ¿para qué? Pero nunca lo digo muy en serio.

Estamos y somos en octubre. Bautizados -o arañados- por las primeras lluvias de los últimos días de este año que se me antoja lejano y prescindible. Somos octubre, somos el lunes que bosteza, el martes de todavías, el miércoles de quizá. El trepidante fin de semana que aterriza en jueves, porque aterriza en jueves, y se van juntando sus horas, apelmazando, como las hojas en la calle que nadie podría juntar nunca del todo.

Octubre se deshace como el hielo que llora de frío; se hace noviembre, se anoviembra y se tuerce y se desgasta, como un plumín, como una tiza, como un viejo chiste que antes fue gracioso.

Como cualquier octubre por el que ya pasé; como tantos octubres que todavía esperan.


29 jun 2010

Ida de olla


Hoy se me fue la olla y pensé que venías a cenar: yo hacía pasta. Y no me salía mal. Ni bien. Jóder: es pasta.
Íbamos al sofá a dormir... una nueva película. -¿Ya te has dormido? -Que nooo..., que era un pestañeo largo...
Y te acompañaba a la cama y nos dormían las últimas caricias.
Después me levantaba a corregir (morir, tal vez soñar), toda la noche, con meditadas y furtivas visitas bajo el edredón de la madrugada.
Y la mañana era de café, huevos revueltos y tus ojos entreabiertos pidiendo cinco minutos más, dúchate tú, ven conmigo un rato; -joe, que no, que luego pillo atasco.

Pero no es nada. Sólo que se me fue la olla.

23 jun 2010

el Laboratorio



Los martes por la noche es cuando vamos al Laboratorio. A probar texto nuevo. A cumplir con el oficio de la comedia: escribir, probar, pulir. Y actuar. Y cobrar.
Porque uno no actúa gratis ni aunque le paguen.
Los martes probamos texto. El resto de la semana, probamos vida.
Vivir es probar texto, es ir hacia los lados, cambiar de tercio, que no funcione el micro. La vida ocurre en bambalinas, debajo del escenario. Y ocurre tenue, imperfecta. Ocurre con ahorro. La vida sucede en zapatillas de andar por casa, en bata de boatiné.

Y yo sigo en mis trece, que por dos son veintiséis años ya
probando texto.

Lo bueno es que hay momentos memorables.
Lo malo de lo bueno es que son efímeros.
Lo bueno de lo malo es que vendrán más.

Y los martes seguiremos gestando comedia, haciendo el humor, y el resto de la semana buscaremos algo interesante que decir en el micrófono abierto de nuestra existencia.

26 abr 2010

El escritor

Los peores y los mejores escritores demostraron su
originalidad mediante mensaje subliminales con lecturas
secretas de manera que tan solo el
avezalo lector podría acceder al texto y
captar el mensaje. Caso insigne de la Literatura Española es el de
Rojas, autor de La Celestina, quien supo
organizar el comienzo de su obra con información
sutil sobre su apellido, su origen y el
título de la obra.
Igualmente, en El escritor (Roman Polanski, 2010)
contemplamos esta nueva ardid que descubre el
ofuscado protagonista de la cinta.
Sería oportuno recordar otro de los más
memorables acrósticos de nuestra historia literaria,
especialmente significativo, puesto que, en este caso,
la obra no es sino el Quijote. Habríamos primero que
acudir al final del volumen íntegramente
subvencionado por la RAE (2005), donde aparece
una llamativa nota sobre viñetas, grabados, etc.,
donde el editor del texto, a la sazón
académico, insulta al director de la docta casa.
Nada menos. Y aquí propongo el mío.

22 mar 2010

Michael in the mirror


Fue al gran Charlie Chaplin al que le ocurrió lo de presentarse a un concurso de imitadores de Charlie Chaplin y no ganar: Sucedió en un teatro de San Francisco y lo ganó un actor llamado Milton Berle. Sin embargo, resulta impensable que esto le ocurra a Michael Jackson,  sin duda uno de los artistas más imitado; y más inimitable.
Ni siquiera los admiradores más fervorosos de sus bailes logran semejarse del todo a los del rey del pop, quien no parecía bailar al ritmo de la música, sino que la música sonaba al ritmo de su danza.
Hoy he ido a ver Forever King of Pop (Madrid: teatro Lope de Vega) y lo he comprobado. El espectáculo es muy bueno, muy completo: trepidante, emocionante, sorprendente, sí; pero no. Se le imita, pero nadie lo clava.
El tiempo le hace a uno sospechar de aquellos que desacreditan a los maestros por ser viejos, por quedarse obsoletos, olvidando que gran parte de su mérito está en los caminos que nos abrieron. Con Michael Jackson esto no importa, porque vamos viendo cómo, de los millones de imitadores que hay en el mundo... nadie baila como él. Bendito youtube que, después de leer esto, nos permite comprobarlo y pensar "pues la verdad es que sí que era espectacular".
A pocos reyes, después de morir, se les concede continuar reinando.

21 mar 2010

EL SECRETS DEL MAG LARI


Hoy he asistido a una doble función del espectáculo Secrets, del célebre ilusionista catalán Mag Lari, estimulante ejemplo, sabio consejero, querido amigo. Las segundas partes nunca fueron buenas, salvo en The godfather y en los espectáculos en directo, donde uno ha calentado, se ha puesto a tono, y lo repite con una única pretensión: bordarlo. Tan es así, que la primera vez yo he escrito El padrino, pero, en una segunda lectura de mi texto, he apostado por una versión más pedante de mí mismo y he escrito el nombre en su versión original. Erudición, por cierto, ahora en entredicho por este comentario, pero al caso es lo que importa (¿acaso importa?). Aunque no en este post, donde yo he venido a hablar de Mag Lari, el mago de los teatros.
Mag Lari es un mago porque hace magia, porque el público se va con esa sensación de haber asistido al espectáculo de lo mágico, de lo imposible (alguno diría "de lo inefable"), y eso me interesa. De manera que la teorización innecesaria sobre el arte de la magia, o el birlibirloque, la prestidigitación (etimológicamente, la "prestigiación"), el ilusionismo de tubo de ensayo, de laboratorio, la llamada "magia-para-magos" no me interesa.
O no de ese modo en que yo, como espectador, disfruto de una tarde sorprendente de magia y me voy a la cama, o a este texto, con una sonrisa en la boca y un nudo en las neuronas, cuyos axones se preguntan: ¿cómo coño lo habrá hecho?.
Como siempre, ha sido un placer.