tanto vivir y solo era una espera

t a n t o v i v i r y s o l o e r a u n a e s p e r a

4 nov 2011

BARCELONA


“Aquel escalofrío de la primera vez
en el último beso” 
-LGM


La melancolía difícil del que no está tan lejos.
Los ensayos, las coreos, el guión.
El mago y el amigo. 
Noviembre sin frío ni calor.
La productora o el arte de hacer lo que se pueda
pagar. Mentir. Echar
                                         de menos 
                                                             de más.

Las manos gastadas de trucos y de tratos.
Viladecans, Arenys, Aribau.
Los pases, las reuniones, la escaleta.
El escenógrafo y la escenografía.
Los espejos. La barra de ballet.

La vida, mi vida en catalán.
Ir. Estar. Quedarse. Padecer
la distancia del beso y del latido.

Querer volver, no tanto por el dónde
sino por el con quién.



10 may 2011

Un vídeo nuevo en youtube



Me han colgado un nuevo vídeo en youtube, ese lugar. Youtube, lo mismo escaparate que vertedero, es otro más de los sitios contaminados por todo, porque todo está en todas partes, y a uno no le queda más remedio que arrimar el hombro a ese todo y hacerlo mayor, que le crezca la suela de su zapato y ser Todo camino de TODO, y que algún día reviente, estalle, y haya que empezar de nuevo y por fin podamos ser felices.

Pero mi vídeo está ahí, y no seré yo el que lo quite. Sí que quitaría otros, pero ya me han dicho que no, así de fácil: no. Y sigo ahí, expuesto, y soy yo el que sale, con voz pero sin voto. Porque, en la Red, “Estar” no significa “ser”, aunque lo pueda “parecer”.

Mi nuevo vídeo está en youtube y yo me lo he tragado cuatro veces. Hay risas, y eso a un cómico le gusta, pero a mí no me convence. El espejo de un vídeo es menos generoso que el de un baño, porque el del baño tiene el grifo debajo, y uno se moja el pelo y parece algo; y la toalla que espera y reconforta. Pero el vídeo seco y solitario de youtube en el que estamos colgados, por el que nos hemos colgado, ese vídeo que en comedia se parece al DNI, que es el salvoconducto de un teatro y un caché, ese vídeo del que me arrepentiré toda mi vida hasta que un día, a ver si ya con canas, lo mire y me sonría para mis adentros mientras piense:

-Ahora lo cojo.

4 abr 2011

El peor momento en la vida de un cómico



Opción A:

La escena transcurre en el salón de un piso, en la zona norte de Madrid. Son cerca de las ocho de la tarde, y un grupo de amigos disfruta de una entretenida partida de póker, en la modalidad texas hold’em. Hay algunos vasos encima de la mesa, humo de tabaco y olor a palomitas.
-¿Doblamos la ciega ya? –pregunta uno.
-Sí, por favor –afirma Están Dap, sensiblemente agobiado-, que yo me tengo que ir pronto...
Los otros jugadores se miran entre sí. Se nota que no les hace ninguna gracia tener que andar con prisas por los compromisos de su amigo. Uno pregunta la hora...

Opción B:

Son las cinco de la tarde. Están Dap está tumbado en el sofá de casa de su abuela, en un pueblo escondido en un valle, provincia de Guadalajara. Hace frío fuera; dentro, la chimenea atrae toda la atención de nuestro cómico, por encima del canal local de televisión en el que una versión desconocida de El mundo perdido de Conan Doyle, nos recuerda el mítico profesor Challenger. Todavía algo mareado por el vino, y con el regusto del cocido en la garganta, el joven trata de encontrar su teléfono móvil en uno de los bolsillos; lo desbloquea; lo mira...

Opción C:

Las diez de la noche, el centro de Madrid, una cama de matrimonio. Dos cuerpos desnudos se abrazan, todavía jadeantes y sudorosos. La mano de ella acaricia el pelo de Están Dup, le mira, se sonríen.
-Pero todavía no te perdono... –dice ella, mientras hace una mueca cariñosa con la boca-.
-Pero cariño... –protesta Están Dup-, ¡no es nada fácil conseguir un disfraz de Napoleón!
-¿A qué hora te vas?
Rodando sobre su propio cuerpo, alcanza el reloj de la mesilla y presiona el botón para que se encienda la luz.

Cualquiera de las tres opciones termina igual:

-¡Mierda! –exclama Están Dap- ¡Me tengo que ir! ¡Actúo en Nosedonde!

                                                  (En la foto: Luis Álvaro abusando del té. d.a.  2011)

6 mar 2011

Cementerios

Aún con vida, uno no se acostumbra a estar en un cementerio. Sea a lo que sea a lo que uno va, siempre termina enredado en reflexiones inoportunas o chismes de cuchicheo. Más chismes todavía en ese bosque de lápidas verticales, con las flores secas y los números de las fechas, como en un sudoku existencial.

Tienen los cementerio ese aire provinciano, balanceándose en el abismo entre la dignidad y la decadencia, entre la seriedad y la guasa. Porque la vida llama a la vida, y no tolera el rigor de los finales, y se hace comandita en el reír, que no significa que no te de pena, sino que te acojona porque no lo entiendes.

La vida llama a la vida, ya digo, y la muerte llama a la vida también, y nos convoca a hacer el ridículo persiguiendo exclusivamente lo único que nos importa en este mundo: la felicidad.

Mientras tando, aquí van seis versos de Carlos Murciano:

"Alguien que nadie ha visto, con una sucia tiza,
pintó el mar de tristeza, la tierra de ceniza,
y en el cielo las cruces del buitre y el milano.

Y ahora, cuando implacable la noche está cayendo,
para seguir viviendo, para seguir muriendo,
tengo yo que ir borrando lo que pintó su mano."

[Carlos Murciano, Oscuro de luna, 2004.]

31 ene 2011

Tríada

El alivio que habrá sentido César en la mañana de Farsalia, al pensar: hoy es la batalla.


El alivio que habrá sentido Carlos Primero al ver el alba en el cristal y pensar: hoy es el día del patíbulo, del coraje y del hacha.


El alivio que tú y yo sentiremos en el instante que precede a la muerte, cuando la suerte nos desate de la triste costumbre de ser alguien y del peso del universo.

(Borges, Los conjurados, 1985)


24 ene 2011

Ida de olla (2)


Hoy estaba tumbado en el suelo del salón
mirando al móvil
y llamaron a la puerta.
Abrí.
Eras tú.
Que volvías.

Entonces me desperté dormido en el sofá.
Resulta que solo había sido un sueño,
así que me incorporé
y me tumbé en el suelo
mirando al móvil
por si acaso.